Sr. Presidente:
Estimado amigo, por medio de la presente, quiero agradecerle a usted y a toda su Junta Directiva, el día en el que volvió a mi memoria, los maravillosos momentos que pude disfrutar en ese Club en el cual, al igual que en esos momentos yo llegase un buen día siendo precisamente usted el Presidente del mismo.
Como decía anteriormente el día 12 de febrero del 2010 quedará grabado para toda la vida en mi memoria, ya que estos homenajes no suelen ser tan reales como la vida misma, al estar presente en ellos, como en este mi caso.
También quería agradecer la atención prestada hacia mí, por el directivo D. Pedro Sánchez, (me imagino como cualquier otro miembro de su Junta), ya que en todo momento estuvo en contacto conmigo a pesar de sus deberes cotidianos de su profesión.
No quiero olvidarme de todos y cada uno de los asistentes al acto, desde antiguos directivos, presidentes y colaboradores como así mismo, mis antiguos compañeros, entrenador y masajista, de los que a muchos de ellos hacía más de dos décadas que no los veía.
Según pude comprobar, hablando con algunos de los asistentes, había algunos que hacía muchos años, que no pisaban el campo de Las Palmitas, y para mí fue una satisfacción, que el homenaje hecho por usted y su Junta, hacia mí, haya servido para el reencuentro de algunas de esas personas que estaban un poco alejadas del Club.
Bajo mi modesta opinión, el Club que usted preside quiere y debe seguir siendo una gran familia, como lo era en la época de mi participación como jugador, allí no se distinguía, ni al Presidente, al Directivo, al entrenador, al encargado del material, delegado ni tan siquiera el jugador que era el protagonista, y no hablemos de la afición que era, es y debe ser el verdadero alma del equipo.
Pienso aquí en la distancia, que si se lograse, que todos estos factores sean uno solo, los resultados llegaran, y así se lograrían los objetivos marcados para cada temporada.
Como bien me decía mi padre (q.e.p.d.), cuando se está haciendo algo y en este caso era hacer algo que nos gustaba, jugar al fútbol, era para estar comprometido al 100%, si no es mejor que te quedes en casa.
Creo que al jugador se le debe hacer ver esto, y que los colores que defienden no son los de cualquier equipo, son los colores de un equipo que tiene una trayectoria muy importante, y que corre a cargo de ellos el ponerlo en el sitio que se merece, y que nunca debió abandonar, para eso debe existir un fuerte compromiso deportivo, moral y humano, para lograr los objetivos establecidos.
Bueno Sr. Presidente y su Junta Directiva, no me quiero extender más, y aún con el corazón “encogido en un puño” por las emociones vividas, se despide de ustedes, este, que en su corazón tiene una estrella de color verde con un brazalete de la bandera canaria.
Un fuerte abrazo, para usted y todos los “estrellistas” de este que no les olvidará.
Leonardo Ramírez Navarro.

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